En un plato ponemos un vaso de harina (a ser posible de repostería, aunque no pasa nada si no tienes). Una
cucharilla de levadura y una pizca de sal, al gusto, pero sin pasarse o
nos saldrán unas tortitas incomestibles :) Lo removemos.Aparte, en un
bol, echas un huevo, y lo bates.Viertes un vaso de leche, una cuchara
sopera de aceite y dos de azúcar ( aunque si eres muy golos@, puedes
añadir otra, pero cuidado con los dientes). Lo removemos bien.A
continuación, vas echando poco a poco el contenido del plato en el bol.
Yo te aconsejo que, viertas un poco, y remuevas hasta que no queden
grumos y vuelvas a verter el contenido del plato y así, hasta que no
quede nada en el plato. Si lo haces de golpe te costará quitar más los
grumos.
Una vez tengamos una mezcla homogénea, con un cucharón, coges
tanta masa como quepa y la echas en la sartén, con el fuego previamente
encendido y con una gotinina de aceite esparcida. Esperamos a que se
solidifiquen los bordes un poco y con una espatula (o si eres
profesional en el aire) le das la vuelta para que se haga por debajo. Si
no te salen redonditas, no te preocupes, todo es practicar. También os
recomiendo hacerlas en una sartén pequeña, para que salgan más gorditas y
esponjosas. Besos, ya me contaréis que tal os han salido.Es muy bueno
acompañarlas de chocolate, nata, miel...
No hay comentarios:
Publicar un comentario